sábado, 10 de septiembre de 2011

Un momento...

Es esa sensación que todos sentimos en algún momento de nuestra vida.

Hoy he estado pensando en cómo expresar lo que realmente siento. No encuentro las palabras adecuadas para explicarlo, tampoco puedo esperar que alguien lo entienda. Sencillamente es algo que está ahí, en mi cabeza, instalado en lo más profundo del alma. No es algo difícil de sentir, de hecho muchas personas se habrán sentido tal como yo me siento en esas ocasiones.
No recordaba la sensación de vacío que experimentas cuando sientes que te quedas fuera de algo que ni si quiera sabes, no recordaba la sensación tan desagradable que te recorre las entrañas cuando actúas por impulsos, no recordaba la profunda soledad en la que te hundes cuando ves las horas pasar y no sabes qué hacer...No recordaba que al actuar como una persona prepotente renunciaba a la poca dignidad que me quedaba como persona. No recordaba la sensación que recorría todo tu cuerpo al saber que te has equivocado y que deberías haberlo pensado antes...
Y entonces, como un rayo de luz que cruza tu mente, todo cobra sentido. Tu forma de comportarte, tu tono de voz, tu error, su error...Decides que una disculpa por tu parte está bien, pero también de la suya ya que ahí está la justicia, tú te equivocas porque eres una persona y ellos también, porque son humanos.
Las personas se equivocan para aprender de sus errores.

Todo el mundo se siente muchas veces como si hubiera cometido el mayor error de su vida, pero se nos olvidaba que la vida no es fácil. Si así fuera todos sacaríamos matrícula en vivir, en sentir, en querer, en odiar, en gritar, en saltar, en caminar...O en las cosas más esenciales como hablar, necesitamos equivocarnos para aprender de nuestros errores, necesitamos que la vida no sea fácil para tener algo que nos motive a seguir viviendo. Si todo fuera fácil, nada tendría sentido.

La vida nos la regalan, pero vivir se paga muy caro.

¿Personalmente? Seguiré viviendo porque tú sigues ahí, como otras muchas personas.
Puede que me haya equivocado un millón de veces pero ¿Qué quieres? Estoy aprendiendo a vivir y me gusta vivir todo lo que vivo y lo que me queda por vivir.

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